Publicado: 31 de Mayo de 2018 a las 11:53

El tatuaje recién hecho es una herida abierta, y ha de tratarse con cuidado y debidamente.

Para empezar, pasadas 2h después de terminar el tatuaje, debes retirar el film transparente que te ha colocado el tatuador al acabar la sesión y lavar el tatuaje. El lavado del tatuaje debe realizarse con cuidado, utilizando agua templada y jabón neutro, y secarlo con papel de cocina (¡TOALLA NO!), dando ligeros toques sobre el tatuaje hasta que esté seco.

Tras lavarlo, debes poner una fina capa de crema protectora, la cual podrás conseguir en nuestro establecimiento. Este proceso de lavado y crema debe realizarse 2-3 veces al día, durante 15 días.

Durante las 2 primeras noches es recomendable tapar el tatuaje con film transparente para protegerlo de roces y golpes que puedan entorpecer la regeneración de la piel.

Al completar el cuidado durante esos 15 días, es recomendable poner de vez en cuando una fina capa de crema hidratante en el tatuaje. 

Durante el próximo mes, el tatuaje no debe ser expuesto al sol de forma agresiva, y es recomendable no visitar la playa o las piscinas, o tomar el sol, para que el curado del tatuaje se realice con éxito.